¿Quién se esconde en mí?Imagen o Mentira
Todas las personas nos esforzamos en crear una imagen de nosotros mismos para los demás, ya sea una imagen verdadera o falsa. Los hijos que quieren dar una imagen de buenos chicos, los mismos padres que quieren dar una imagen de buenos padres, los hermanos, los profesores, los amigos, Todos nos esfuerzamos en darnos la mejor imagen de nosotros mismos.
Desde niños empezamos en está ardua tarea de construir nuestra "Imagen" para los otros. Sino observemos a cualquier niño, puede ser tu hermano menor, o el amigo de tu hermano menor, tu alumno o tu hijo. En algún momento hemos escuchado sus conversaciones, y en ellas hemos encontrado oraciones muy similares a éstas: "Yo hago mis tareas sólo", "Yo tengo una casa más grande que la tuya", "Yo no fui, fue ella", "Mi mamá conoce al presidente" o una usada por la mayoría de estos pequeños "Yo nunca digo mentiras". Naturalmente no podemos juzgar a los niños por ello, ya que actuan con inocencia, pero si podemos identificar que muchas veces son los padres quienes los inician en esta carrera de construir una imagen a través de la mentira, sino acuerdense que les decían a sus hijos cuando tocaba la puerta el cobrador: "Pregunta quién es, y si me buscan a mí, di que no estoy".
En la adolescencia, que es la etapa de crisis, en donde el chico o la chica carecen de tantas cosas sobre todo de afecto, es aquí donde con más frecuencia se construyen imagenes cada vez más extravagantes y superficiales. La vanidad, un aspecto natural en la adolecencia, se convierte en el arma de batalla, para ocultar una realidad que no quieren dar a conocer. Observemos a estos chicos y chicas que cada vez andan más despados del cuerpo, llamando la atención con actos no tan morales, mientiendo constantemente, buscando ser el más popular del salón, etc. A éstos tampoco podemos juzgarlos, y nuevamente recurrimos a los padres: ¿Qué esta pasando? ¿Por qué nuestros hijos llegan a éstas situaciones? ¿Cómo los estamos acogiendo? ¿Acaso no sabemos qué les esta pasando, siendo nosotros sus padres, quienes andamos más tiempo con elllos?.
Y que hay de los adultos, quienes mentimos con más frecuencia, quienes creemos ser tan perfectos pero terminamos educando mal a generaciones que terminan convirtiendose en bandalos, en profesionales corruptos, en personas sin moral. ¿A dónde estamos llevando a nuestros hijos? ¿Quién los va a ayudar?. Como terminaremos este ciclo de crear falsas imagenes, de mostrarnos como no somos realmente, de ocultarnos ante tanta hipocrecía. Pués nosotros no podremos detenerlo porque ya lo hicimos, quienes podrán detenerlo son ellos, nuestros hijos.
Aún estamos a tiempo de salir de este ciclo. Jóven empieza por ser auténtico y real no te escondas bajo una máscara, no tengas miedo. Padres sepan acoger a sus hijos con amor, y exprésenlo, la comunicación verbal no basta para el adolescente. Seamos buenos ejemplos para los otros y así podremos contribuír en la destrucción de este ciclo de imagenes falsas.
eagoz